… amaba aprender cada día Teniendo cinco años le dije a mi mamá que quería recibir la Primera Comunión con Dios. Otro misterio que mi inmensa necesidad de conocer quería descubrir. Ella era parte de una comunidad catecumenal y crecí viendo todos esos ritos católicos. El sacerdote dijo que estaba muy pequeña, entonces yo le dije que podía demostrarle que no lo estaba, sí, atrevidamente lo reté. Fue una de mis primeras transgresiones a la norma, solicitar algo que tenía establecida una edad que yo aún no alcanzaba. Recibió mis constantes insistencias y como yo le había retado el me devolvió el reto proponiéndome que si aprendía el catecismo podía tener la Primera Comunión con Dios. Al final del año estaba lista. Pasé el examen y me vestí de blanco para descubrir ese misterio que creía mágico y desea conocer y experimentar con mi fe de niña de cinco años. Lo extraordinariamente mágico no llegó, pero lo especialmente espiritual me tocó. Empecé a estar en procesos de formación ...
Soy una amante de la vida. Esta acción maravillosa de vivir me atrapa con sus pequeños y grandes detalles. Cuando entran en acción nuestros pensamientos, sentimientos y acciones recreamos y reinventamos nuestra vida. Y esas sensaciones y pensamientos generados en el día a día, viviendo cada instante, es lo que compartiré en este espacio.